17 ago 2009

Palabreo de la Loca Luz Caraballo

Los deditos de tus manos,
los deditos de tus pies:
uno, dos, tres, cuatro, cinco,
seis, siete, ocho, nueve, diez.
Anónimo venezolano
De Chachopo a Apartaderocaminas,
Luz Caraballo,con violeticas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos
los deditos de tus manos.
La cumbre te circunscribe
al solo aliento del nombre,
lo que te queda del hombre
que quién sabe dónde vive;
cinco años que no te escribe,
diez años que no lo ves,
y entre golpes y traspiés,
persiguiendo tus ovejos,
se te van poniendo viejos
los deditos de tus pies.
El hambre lleva en sus cachos
algodón de tus corderos,
tu ilusión cuenta sombreros
mientras tú cuentas muchachos;
una hembra y cuatro machos,
subida, bajada y brinco,
y cuando pide tu ahínco
frailejón para olvidarte,
la angustia se te reparte:
uno, dos, tres, cuatro, cinco.
Tu hija está en un serrallo,
dos hijos se te murieron,
los otros dos se te fueron
detrás de un hombre a caballo
.«La Loca Luz Caraballo»
dice el decreto del Juez,
sin hijos y sin carneros,
contandito los luceros:
...seis, siete, ocho, nueve, diez...
Andres Eloy Blanco

14 jul 2009

Violonchelo

Divina calma del mar
Donde la luna dilata
Largo reguero de plata
Que induce a peregrinar.
En la pureza infinita
En que se ha abismado el cielo,
Un ilusorio pañuelo
Tus adioses solicita.
Y ante la excelsa quietud,
Cuando en mis brazos te estrecho
Es tu alma, sobre mi pecho,
Melancólico laúd.
Leopoldo Lugones

27 abr 2009

Maria Laura Romero

Si supieras

Si supieras cuanto te amo
Si pudieras comprenderlo
Podrías soportar la distancia
Que ahora nos separa.

Si supieras cuanto he esperado
Para verte llegar a mi vida
Llenándola de juegos y alegrías
Colocando en mis labios una sonrisa.

Si pudieras comprender que dejaría todo
Por tu tierno beso,
Q por una caricia tuya llegaría
a los confines del universo.

Si supieras de lo que esta hecho mi corazón
Si tan solo lo sintieras
No dudarías ni de mí ni de mi gran amor
Porque es difícil que otra te ame como yo.

Si supieras Marcelo, mi vida, mi cielo, mi todo
Que tu eres la persona con la que quiero
Soñar, crecer, sanar,
Si tan solo lo entendieses tal vez
Por un minuto Mi mundo y el tuyo se detendrían
a contemplar que ha nacido de esa forma
el amor mas puro que ha existido jamás.

Manuel Acuña

Nocturno a Rosario

¡Pues bien! yo necesito
decirte que te adoro
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto
al grito que te imploro,
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.

II

Yo quiero que tu sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías,
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías,
que ya no se ni dónde
se alzaba el porvenir.

III

De noche, cuando pongo
mis sienes en la almohada
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho,
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.

IV

Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos,
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás,
y te amo y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.

V

A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y hundirte en mi pasión
mas si es en vano todo
y el alma no te olvida,
¿Que quieres tu que yo haga,
pedazo de mi vida?
¿Que quieres tu que yo haga
con este corazón?

VI

Y luego que ya estaba
concluido tu santuario,
tu lámpara encendida,
tu velo en el altar;
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...

VII

¡Que hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo,
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos una sola alma,
los dos un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Dios!

VIII

¡Figúrate que hermosas
las horas de esa vida!
Que dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida;
y al delirar en ello
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no mas por ti.

IX

!Bien sabe Dios que ese era
mi mas hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
bien sabe Dios que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
bajo el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!

X

Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡Adiós por la vez última,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores;
mi lira de poeta,
mi juventud, adiós!

Lila Meléndez Meléndez

MENTIRA

Fue mentira tu beso, pero existe tu boca.
Fue mentira tu amor, pero verdad mi sueño.
Fue sabrosa la vida de la aventura loca
que exprimí de tus frutos con sutiles empeños.

Fuiste mentira amándome, pero verdad ahora
por tu casi presencia en mi cuerpo encendido,
porque aunque no te palpe con mi mano caliente,
en mi vida toda eres como un grito tendido.

Eres fruto, eres miel, ventura deliciosa;
te he vestido de sueños, te he cubierto de rosas,
y aunque te rías, torpe, de mi sueño galante,
en tus noches paganas me llamas delirante.

Y en mi lujuria ardida de joven y poeta
me besas cuando quieras lanzarme una saeta,
me nombras cuando quieras apagarte mi nombre
y mi recuerdo enciende tu deseo. No te asombre.

Eres, estás y seguirás siendo para mí lo que eres.
Ya no puedo cambiar la carne de tu beso
por la carne que profane la boca de otros seres,
y es por eso que, al verte fugaz, me gozo de embeleso
por llamarte distinto con mi nombre amoroso,
por vestirte de sueños, por cubrirte de rosas,
por llorar de tristeza, por reír de alborozo
al sentirte muy cerca de mi cuerpo fogoso
20
PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismo árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda
Veinte poemas de amor y una canción desesperada

20 abr 2009

Poema de las Cosas

Quizás estando sola, de noche, en tu aposento
oirás que alguien te llama sin que tu sepas quién
y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento
que existen ciertamente, pero que no se vén...

Y también es posible que una tarde de hastío
como florece un surco, te renazca un afán
y aprenderás entonces que hay cosas como el río
que se estan yendo siempre, pero que no se van...

O al cruzar una calle, tu corazón risueño
recordará una pena que no tuviste ayer
y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,
cosas que nunca han sido, pero que pueden ser...

Por más que tu prefieras ignorar estas cosas
sabrás por qué suspiras oyendo una canción
y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,
cosas que son hermosas, sin saber que lo son...

Y una tarde cualquiera, sentirás que te has ido
y un soplo de ceniza regará tu jardín
y aprenderás entonces, que el tiempo y el olvido
son las únicas cosas que nunca tienen fin.


Jose Angel Buesa

4 mar 2008

Sonatina de rubrn dario







La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de oro;
y en un vaso olvidado se desmaya una flor.


El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Orientela
libélula vaga de una vaga ilusión.


¿Piensa acaso en el príncipe del Golconsa o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?


¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.


Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nulumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.


¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.


¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(La princesa está pálida. La princesa está triste)
más brillante que el alba, más hermoso que abril!


¡Calla, calla, princesa dice el hada madrina,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte ,
a encenderte los labios con su beso de amor!

7 nov 2007


El Gran Andres Eloy Blanco

En la misma cuna de Sucre (Cumaná - Edo. Sucre), nace el poeta venezolano Andrés Eloy Blanco. Sus padres fueron el doctor Luis Felipe Blanco y la señora Dolores Meaño de Blanco. Cuando el bardo contaba apenas con ocho años de edad, su familia es confinada en Margarita (1905) por desavenencias con el gobierno de Cipriano Castro, hasta 1909, ya en el mandato de Juan Vicente Gómez (1909-1935).


Estudia derecho en la Universidad Central de Venezuela y según algunas fuentes se gradúa en 1919, de acuerdo a otras, en 1920. Dentro de sus primeros clientes se encuentra doña Pancha Vásquez, quien dueña de un gran hato en el cajón del Arauca, y sirve de inspiración para la Doña Bárbara de Rómulo Gallegos.


En 1921 es galardonado en un concurso literario del Zulia y edita "Tierras que me oyeron". En 1922 publica "Los Claveles de la puerta". En 1923 obtiene el Primer Premio en los Juegos Florales de Santander con su poema "Canto a España". Viaja a la península para recibir el premio, permaneciendo en Europa durante más de un año. Allí conoce los movimientos de vanguardia de la época. En 1924 es electo miembro de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. En ese mismo año viaja a La Habana, donde se reúne con exiliados gomecistas e intelectuales cubanos.


Al regreso publica "El amor no fue a los toros". El 2 de febrero de 1927, muere su padre. En 1928, comienza a editar el periódico anti-gomecista "El Imparcial", que circula subrepticiamente y se vincula con las organizaciones clandestinas USCA (Unión Social Constructiva Americana) y FAR (Frente de Acción Revolucionaria).


Después del golpe del 7 de abril de 1928 es hecho prisionero nuevamente en La Rotunda, trasladado más tarde al Castillo Libertador de Puerto Cabello y finalmente confinado en Timotos y luego en Valera.


En 1932 se le permite regresar a Caracas por estar enfermo, pero prohibiéndole publicar en la prensa y hablar por radio. En 1934 aparece "Poda", que es el saldo de su producción entre 1923 y 1928. En 1935 publica "La aereoplana clueca", volumen de cuentos con un gran sabor humorístico que desembocará en el semanario "El Morrocoy Azul".


En 1942 publica "Navegación de altura" (compilación de artículos políticos). En 1944 se casa con Lilina Iturbe. En 1946 viaja a México para pronunciar el discurso de orden en la inauguración de un monumento a Simón Bolívar. A finales de este año preside la Asamblea Nacional Constituyente, convocada para la reforma de la "Carta fundamental". En 1947 publica "Vargas, albacea de la angustia" (biografía). En 1948, el presidente Rómulo Gallegos lo designa Ministro de Relaciones Exteriores.


Tras el derrocamiento de Rómulo Gallegos se conforma una nueva Junta de Gobierno, presidida por el teniente-coronel Carlos Delagado Chalbaud. Acción Democrática es disuelta y el poeta y su familia salen de Venezuela a Cuba para trasladarse luego a México. Lejos de la contienda política, Andrés Eloy Blanco escribe de nuevo. De este retorno a la creación literaria encontramos: "A un año de tu luz" (1951) y "Giraluna"(1955). El 21 de mayo de 1955 fallece trágicamente en Ciudad de México.



COPLAS DEL AMOR VIAJERO

Ya pasaste por mi casa,
a flor de ti la sonrisa...
Fuiste un ensueño de gasa;
fuiste una gasa en la brisa...

Te vi flotar en la bruma
que tu blancura aureola,
como un boceto de espuma
sobre un pedestal de ola.

Yo, que he buscado el lucero
que a Belén lleve el camino,
preso por lazos de acero
al potro de mi destino

,pensé: -En sus brazos, con Ella,
¡romperé, acero, tus lazos!
¿Para qué quiere una estrella
quien tiene al cielo en los brazos?

Y tan cerca llegué a verte
que te rozaba mi dedo...
Tuve miedo de quererte...
y ya es querer, tener miedo.

Ansiosos se han emboscado
en mis ojos, mis antojos,
y tú también me has besado
veinte veces con los ojos.

Y tu mano pasionaria,
aquella noche huyó en vano,
porque mi mano corsaria
fue gavilán de tu mano.

Y he sentido que temblaban
tus labios en el café,
cuando mis pies se angustiabana
corralando tu pie...

Pero te vas, sin dejar
ni una huella en el camino...
Sombra azul que cruza el mar
la borra el azul marino...

No sé si me olvidarás
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.

Tal vez mañana, un mañana
remoto, traiga a tu lado,
con el sol, por tu ventana,
un rayo azul del pasado.

Releyendo viejas cosas
y evocando cosas idas,
entre amarillentas rosas
y epístolas desvaídas,

encontrarás al acaso
estas coplas del camino,
como en el fondo de un vaso
roto una mancha de vino.

Al oído de la nieta
tu voz de abuela hablará:
-Son los versos de un poeta
que no sé si existe ya...

Ella dirá: -¿Cómo era?-
¿Cruzará ignotos países
y cuál tú, sombra viajera,
tendrá los cabellos grises?

Yo, entre tanto, junto al mar,
esperaré tu venida
y en un eterno esperar
se me pasará la vida.

Vida traidora, por quien
todo este Sueño se muere,
si no te hice ningún bien,
¿por qué tu mano me hiere?

Mi voz querrá ensordecer
al propio mar con su llanto:
¿Por qué no la vuelvo a ver,
mi Dios, si la quiero tanto?

Y mi canción irá sola
hacia donde tú te pierdes...
donde ella pase, la ola
tendrá un dolor de aguas verdes...

No sé si me olvidarás
ni si es amor este miedo;
yo sólo sé que te vas,
yo sólo sé que me quedo.

Y que si te quise ayer,
hoy te siento más tirana
y si así crece el querer
¡cómo te querré mañana!

A Margarita Debayle Ruben Dario

Margarita,
está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita,
te voy a contar un cuento

.Este era un rey que teníaun palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,un gran manto de
tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde la princesa vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesay la quiso ir a coger.
La quería para hacerla decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,cortan astros.
Son así.

Pues se fue la niña bella,bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrellaque la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vueltade los parques del Señor,
se miraba toda envueltaen un dulce resplandor.
Y el rey dijo: -"¿Qué te has hecho?Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,que encendido se te ve?"
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:-"Fui a cortar la estrella míaa la azul inmensidad.
"Y el rey clama: -"¿No te he dichoque el azul no hay que tocar?¡Qué locura! ¡Qué capricho!...El Señor se va a enojar."
Y dice ella: -"No hubo intento;yo me fui no sé por qué;por las olas y en el vientofui a la estrella y la corté."
Y el papá dice enojado:-"Un castigo has de tener:vuelve al cielo, y lo robadovas ahora a devolver.
"La princesa se entristece por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparecesonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: -"En mis campiñasesa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas que al soñar piensan en mí
."Viste el rey ropas brillantes,y luego hace desfilarcuatrocientos elefantesa la orilla de la mar.La princesita está bella,pues ya tiene el prendedoren que lucen,
con la estrella,verso, perla, pluma y flor.

***Margarita, está linda la mar,y el vientolleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamientoal que un día te quiso contar un cuento