EL VIOLONCELLO
El violoncello sufre más
que el violín; la viola
lo sabe y no lo dice
cuando se lo pregunto:
se lo veda la divagación
del contrapunto
que su motivo a sabia
complejidad inmola.
El violoncello dijo su
leitmotiv y sola
predominó en la orquesta
su angustia; mas al punto
los colores la
envolvieron en escándalo y junto
a sus discretas quejas
abrieron la corola.
El violoncello sufre más
que el pausado trío
cordal que glosa su alma
(¿verdad Rubén Darío?)
y será salvo a causa de
sus penas divinas,
mas seguirá llorando su
aspiración ignota
mientras que en el
pentagrama de Dios no haya una nota
que por él morir quiera
coronada de espinas.
De Instrumentaciones
(1900 - 1901)
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